Qué cubre realmente la responsabilidad civil
La cobertura de responsabilidad civil (RC) protege frente a los daños que una persona o empresa pueda causar a terceros, tanto materiales como personales. Puede derivar de un accidente doméstico, una filtración de agua o incluso un acto involuntario que ocasione perjuicios.
En términos simples: la RC protege tu patrimonio ante reclamaciones legales.

Ejemplos reales
- Un incendio en tu vivienda afecta al piso vecino.
- Una filtración en tu baño daña el techo del apartamento inferior.
- Tu hijo rompe accidentalmente un cristal o daña un vehículo.
Sin esta cobertura, los costes de reparación y posibles indemnizaciones correrían por cuenta del asegurado.
RC familiar, profesional y empresarial
Existen distintos tipos de RC según el ámbito:
- RC familiar o particular: incluida en el seguro de hogar, cubre daños a terceros en la vida privada.
- RC profesional: protege a autónomos y empresas por errores u omisiones en su actividad.
- RC patronal: cubre las reclamaciones de empleados por accidentes laborales.
Una cobertura de RC es económica y puede evitar grandes pérdidas. Revisa tus pólizas para confirmar que la protección sea suficiente y actualizada.